Archive for the ‘Libro 24 Horas de Recuperación’ Category

Primeros Pasos {cuarta parte}

Wednesday, November 5th, 2008

Desprendemos del marco general de relaciones interpersonales algunas experiencias interesantes, nos referimos a algunas de nuestras relaciones típicas en el hogar alcohólico.

Nuestra tendencia a depender, a exigir seguridad, nos impelió a “buscar” una compañera o compañero protector, es decir, como bien se maneja a nivel catarsis, una madre o un padre, alguien que nos protegiera en el más amplio de los sentidos; ésta exigencia infantil está disfrazada como una justa demanda de comprensión, alguien que nos apapachara nuestras borracheras, que no la hiciera de a tos, que enfrentara los pequeños problemas que nosotros no deseábamos encarar: hijos, casa, etcétera, ya que nuestro “nivel de importancia” y nuestro “nivel de hombría” cubrían nuestro temor a la realidad; no sabíamos cómo ser padres, de hecho, ningún niño sabe cómo serlo; lo único que nos gustaba en este caso era “jugar el papel”, darnos importancia, decir como es, transmitiendo en este acto nuestros temores, nuestras frustraciones, resentimientos, etcétera. Intentamos hacer de nuestros hijos aquello que no somos, y en casos graves de autoengaño, aquello que creemos ser. En estas condiciones de inmadurez total, no es difícil generara conflictos continuos en nuestros menores, ponernos a su nivel emocional; “el dulce hogar” es el campo de batalla de nuestros instintos. Este panorama tiene sus variantes, el alcohólico con profundos sentimientos de culpa, con mil temores a flor de piel, siente la necesidad de más protección de la que mamá-esposa puede darle y trata de buscarla en sus propios hijos, caso equiparable cuando los polluelos recién nacidos, que se hacinan bajo el calor de mamá-gallina. En algunos casos de esta relación dependiente, se generan resentimientos hacia la compañera, mismos que se manifiestan cuando el alcohol rompe las barreras inhibitorias de temor e inseguridad, y aparece en todo su esplendor “el macho mexicano”, para al día siguiente llorar por fuera o por dentro (de acuerdo a la magnitud de su egocentrismo) “perdón, vida de mi vida”.

(more…)

Primeros Pasos {tercera parte}

Friday, October 17th, 2008

Obsesión

La enfermedad del alcoholismo la constituye la obsesión por beber, esa enorme y destructiva fuerza que nos impelía a beber, esa idea fija que inundó nuestra vida, pensamiento y voluntad de bebedores problema.

En efecto, la dependencia por el alcohol nació al hacer contacto con la primera copa. Tal parece que todo nuestro cerebro se empapó de alcohol; desde este momento, la idea obsesiva por beber se convirtió en una fuerza a la que todos sucumbimos, todos los departamentos de nuestra vida estaban impregnados de pensamiento alcohólico, toda actividad fue antecedida y precedida por la idea de beber.

Problemas en el hogar, en el trabajo, la sensación de frustración, de incomprensión, de injusticia, de temor, incapacidad de relacionarnos con otros seres humanos, la manifestación de nuestros complejos de inferioridad, de nuestros sentimientos de superioridad, nuestra euforia, los artificiales sentimientos de importancia, nuestro mundo entero, mental y emocional, estaba contaminado con el alcohol. Cada emoción era contenida por el alcohol, nuestro deseo de estar alegres, nuestra necesidad de seguridad, nuestros sueños de pompa y poderío, nuestra vida entera indisolublemente ligada al deseo de beber.

la llegada a los GRUPOS DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS es apenas una leve esperanza (more…)

Primeros Pasos {segunda parte}

Tuesday, October 14th, 2008

Confrontando la realidad

Este estado maravilloso, conocido con el nombre de nube rosa, de repente comienza a desvanecerse, en las juntas la terapia comienza a penetrar en esa dura caparazón de inconsciencia. Es un hecho real que comienzan a sentirse sensaciones de desasosiego, de inquietud, inclusive a nivel físico, al escuchar a los compañeros en la tribuna hacer su catarsis o franca y abiertamente dirigirse a uno en un afán de confrontarlo con su realidad. La aparente indiferencia, las reacciones instintivas que como latigazo en ocasiones anteriores surcaban la conciencia y lo hacían llenarse de indignación, para abordar la tribuna y entrar “al toma y daca” que se gesta en el seno de nuestros grupos, se va haciendo más frecuente sin que esta táctica de simular nuestro verdadero problema nos siga prestando la eficaz ayuda de 24 horas antes.

Cada día nos vemos más aporreados, manifestándose diversos estados que aún cuando eran conocidos por nosotros en las resacas alcohólicas, nunca fueron ni tan seguidos ni tan agudos; el sueño parece abandonarnos, las noches imsomnes se hacen más frecuentes, en algunas ocasiones acompañadas de estados depresivos, o francamente angustiosos, una verdadera confusión.

Efectivamente ha sido trastocada nuestra fachada, va desapareciendo el autoengaño, y en el movimiento pendular de nuestra recuperación, viajaremos al extremo. Tal parece que hemos perdido nuestra identidad, no somos quienes creíamos, y la zozobra y la incertidumbre nos hacen sentirnos como el agujero de una rosca. (more…)

Primeros Pasos {primera parte}

Wednesday, October 8th, 2008

Mi nombre es Juan y soy alcohólico.

Esta es la primera frase de alto contenido terapéutico que decide el proceso de cambio y da forma a la experiencia de una rehabilitación. Cala a fondo esta afirmación, y sin embargo durante muchas 24 horas no significará sino el deseo del iniciado de quedar bien, por una mera fórmula de presentación, como muchas del llamado mundo de afuera.

Efectivamente, nada representa para el mundo emocional del alcohólico la afirmación que de manera consciente, a manera de formulismo, comienza a repetir cada 24 horas en sus sesiones de recuperación en el seno de nuestros grupos.

La admisión es definitiva para el inicio de nuestro proceso de recuperación, sin embargo, es un hecho real la  incapacidad de nosotros los enfermos alcohólicos para tomar consciencia de nuestra realidad, ésta ha sido empañada por un deseo consciente volitivo de no enfrentarla por los efectos de nuestra ingesta alcohólica y por nuestra inveterada costumbre de inautenticidad, desde el punto de vista espiritual. Todo, dentro de un grupo de alcohólicos anónimos, está matemáticamente medido y sería trágico que de golpe y porrazo tuviéramos que enfrentarnos a una realidad que siempre temimos y aborrecimos. (more…)