Iniciamos.
Yo me lleno de café…. Me atarrago literalmente. Escribo y cada vez que me veas escribiendo me verás acompañado de una deliciosa taza de café negro. Es mi peor vicio desde que dejé el cigarro, pero lo adoro. y si no lo hago, pago el precio con un terrible dolor de cabeza.
Si me lo permiten quiero ingresar al mundo de los bloggers, los leo a menudo y me embebo en sus escritos, tanto que ahora tengo la necesidad de regresar lo que me han regalado, de alguna manera, claro está que no tan bien como ustedes, pero pensé hacerlo bloggeando.
Soy cafeinómano, y este es mi blog.
